Tu Fisio en Córdoba

Dolor crónico en Córdoba

El 80% de los pacientes que acude a una consulta médica lo hace movido por el dolor.
De esa cifra, el 30% resultan ser consultas sobre dolor crónico. Estos pacientes son, en la mayoría de casos, derivados a consultas o clínicas de fisioterapia.

El dolor es un concepto muy complejo, difícil de definir e imposible de cuantificar, por ello es fundamental que, si lo sufres, te pongas en manos de verdaderos fisioterapeutas cualificados que lo traten de manera individual y totalmente personalizada.

Uno de los aspectos que más influye en el paciente es entender el tipo de dolor que tiene, las causas que lo provocan y cómo tratarlo.

Es por esto que te quiero hablar de él y contarte cómo puedo ayudarte a solucionarlo o, al menos, aliviarlo.

 ¿Qué es el dolor y qué tipos de dolor existen?

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor lo define como «una experiencia sensitiva y emocional desagradable asociada a una lesión tisular real o potencial».

Hay tres tipos de dolor:

  • Por exceso de nocicepción: los «nociceptores» o receptores del sistema nervioso periférico que captan el dolor son constantemente estimulados y esto daña el cuerpo.
  • El dolor por sensibilización central: el Sistema Nervioso Central (SNC) está hipersensibilizado y amplifica el estímulo doloroso. En este caso no tiene que existir una fuente nociceptiva real que lo provoque.

  • El dolor neuropático: surge a raíz de una lesión o patología del tejido nervioso.

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Al estudiar el dolor tenemos en cuenta factores como la localización, la frecuencia, la intensidad, la irradiación, otros síntomas y signos que lo acompañan, los factores agravantes o atenuantes del mismo o cómo le afecta el uso de medicamentos.

Algunos factores que agravan el dolor son:

  • Los factores somáticos y médicos: del comportamiento y examen clínico del paciente, cambios en el tono muscular, uso de medicamentos, la calidad del movimiento entre otros.
  • Los factores cognitivos (conocimientos) y perceptivos del paciente doloroso pueden contribuir al dolor por sensibilización central.

  • Los factores emocionales: ansiedad, rabia, cólera, pensamientos depresivos y el estrés etc.

  • Los comportamientos inadecuados del paciente por ejemplo malas posturas o compensaciones indebidas que realiza el paciente para tratar de evitar el dolor, falta de ejercicio y exceso de sedentarismo.

  • Los factores sociales: el entorno familiar, social, laboral, relaciones de pareja, los tratamientos precedentes o los seguidos al mismo tiempo.


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Según la duración del dolor distinguimos:

  • Dolor agudo: si es limitado en el tiempo y tiene poca relevancia psicológica.
  • Dolor crónico o persistente: si es un dolor mantenido en el tiempo, en el que la motivación del paciente es especialmente importante en la evolución del tratamiento.
Te voy a hablar del dolor crónico o persistente, uno de los más comunes y de los que más tratamos en nuestra unidad de dolor.

En ella realizamos una anamnesis o valoración del paciente para realizar un diagnóstico y un tratamiento, acorde al tipo y localización del dolor, para que este recupere cuanto antes su vida normal.

El umbral del dolor es único en cada persona y no implica una mayor fortaleza o debilidad por tenerlo más alto o más bajo. No puedo ayudarte a cambiar eso pero sí puedo ayudarte a que lo disminuyas.
Y debes hacerlo.

Que el dolor sea algo frecuente no quiere decir que sea normal.

Grábatelo a fuego, un dolor que te limita y disminuye tu calidad de vida ¡no es normal!, y no debes acostumbrarte a vivir con él.

Y hago mucho hincapié en esto porque, según estudios de la Asociación Española de Fisioterapeutas, solo el 13% de las personas que padecen dolores musculares acude a un fisioterapeuta de forma habitual.

Los beneficios que la fisioterapia aporta son desconocidos por la mayoría y únicamente los deportistas profesionales acuden a nosotros para prevenir y tratar lesiones.

La mitad de los españoles trata de paliar el dolor con analgésicos (aún cuando cada día se ponen más restricciones a su uso sin prescripción médica) y es que, además de que se abusa demasiado de su consumo, con ellos solo se consigue un alivio momentáneo y no trata la raíz del problema.

Los pacientes que padecen dolor crónico son, en gran medida, aquellos que:

  • Tienen dolor en el sistema musculoesquelético. El dolor de espalda es el que genera más consultas del aparato locomotor y es que entre un 60 % y un 80 % de la población lo sufre o ha sufrido.
  • Pacientes con estrés crónico.
  • Pacientes con algún problema psicosocial.
Las mujeres y los mayores son más propensos a sufrir dolor crónico.

El dolor se considera crónico si se mantiene más de tres meses y puede durar semanas, meses o incluso años. Recibir tanto tiempo sensación de dolor sensibiliza el sistema nervioso.

Este dolor tan prolongado es muy complejo y las causas que lo provocan pueden deberse a muchos factores: daños físicos en el tejido (una lesión, una infección o una enfermedad como artritis, cáncer, fibromialgia), una desaconsejable alimentación, una mala higiene del sueño, el ejercicio, el estrés y nuestro entorno biopsicosocial…

En ocasiones no se llega a determinar qué patología lo provoca o esta no tiene posibilidad de solución por lo que solo podemos tratar de aliviar o eliminar el dolor.

¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia a combatir el dolor crónico?

Gracias a la fisioterapia tratamos el dolor sin usar medicamentos, sino con ejercicios y aplicando técnicas manuales (como masajes) y diferentes agentes (calor, frío, electricidad, agua) para mejorar tu calidad de vida en todas las áreas y rehabilitar el movimiento y la sensibilidad y, muy importante, educamos al paciente en el manejo del dolor y le enseñamos pautas para su automanejo.

Respecto al dolor crónico la fisioterapia te ayuda a mantener o restablecer el correcto funcionamiento de tu cuerpo.

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Uno de los tratamientos más efectivos es la tecarterapia o diatermia profunda, en nuestra clínica contamos con una de las máquinas más potentes del mercado, que nos permite aliviar el dolor crónico en muchas dolencias como:

  • Cefaleas: ¿sabías que el 80 % de las cefaleas las provocan los puntos gatillo miofasciales y que con un tratamiento sencillo e indoloro (y sin medicamentos) aliviamos ese dolor?
  • Migrañas: disminuye la intensidad del dolor y la frecuencia de las crisis.
  • Dolor de espalda: provocados por artrosis, discopatías, hernias, protrusiones.
  • Endometriosis: eliminamos las restricciones fasciales de la pelvis y, al tratar los tejidos afectados, mejoramos tu calidad de vida.
  • Fibromialgia: es una de las enfermedades que más limita la vida de quienes la sufren, podemos aliviar las tensiones musculares y el dolor lo que, junto a una dieta equilibrada y un plan de entrenamiento pautado, reduce la frecuencia de las crisis.
  • Radiculalgias o dolores irradiados tan extendidos como los de la ciática o el túnel carpiano.
  • Pacientes con patologías degenerativas, osteoarticulares y musculares, neuropáticas…
  • Pacientes que han sufrido una cirugía y no recuperan la normalidad pues siguen teniendo dolor.
  • Pacientes a quienes no alivian los tratamientos tradicionales o a quienes los medicamentos ya no hacen efecto.

Si sufres alguna de estas patologías o cualquier otra dolorosa que limite tu día a día y resides en Córdoba, no le des más cancha al dolor ¡contacta con nosotros!